Cada una se identifica
Toda inteligencia se presenta con su tarjeta: quién es, de qué organización, qué sabe hacer y en nombre de quién actúa. Sin tarjeta, no hay conversación.
Una red de inteligencias
Hoy, entre empresas, administraciones y bancos todo va por correo, por teléfono y con formularios. Con A2A, sus inteligencias se encuentran, se presentan y resuelven juntas. Las personas deciden.
Qué es A2A
A2A (de agente a agente) es un estándar abierto para que las inteligencias artificiales de distintas organizaciones y de distintos fabricantes puedan hablar entre sí, igual que el correo electrónico permite escribir a cualquiera sin importar qué programa use.
Lola funciona en los dos sentidos: sus agentes piden cosas a las inteligencias de otras organizaciones, y las de fuera pueden pedírselas a Lola, siempre dentro de los límites que tú marques.
La tarjeta
Cada inteligencia enseña su tarjeta. Así sabes siempre con quién está hablando la tuya, qué puede pedirte y en nombre de quién.
Paso a paso
Un agente trabaja por su cuenta, dentro del nivel de autonomía que le das y bajo tu supervisión.
Varios agentes se reparten una tarea que cruza áreas y te dan una única explicación de lo que han hecho.
Tu Lola colabora con las inteligencias de proveedores, bancos, administraciones u hospitales.
Escenas
Elige una escena. Cuando haga falta una aprobación, eres tú quien la da.
Las garantías
Toda inteligencia se presenta con su tarjeta: quién es, de qué organización, qué sabe hacer y en nombre de quién actúa. Sin tarjeta, no hay conversación.
Decides qué puede pedir una inteligencia de fuera, en nombre de quién y con qué límites. Lo demás se rechaza.
Un pago, un pedido, una firma o un dato sensible no salen sin la aprobación de quien corresponde.
Ves con qué inteligencia habla tu Lola y qué le ha contado. La conversación completa se puede reconstruir paso a paso.
Abierto
Si cada fabricante usara su propio idioma, las inteligencias solo podrían hablar con las de su misma marca. Con un estándar abierto, tu Lola puede colaborar con la inteligencia de tu banco, de tu proveedor o de la administración, sea cual sea la tecnología que usen.
Y el día que cambies de sistema, tus conversaciones con los demás siguen funcionando igual.